La guerita
Creo que de lo que más me arrepiento en mi vida es de haber dejado de aprender belly dance. Recuerdo que al inicio me era muy difícil, empecé a practicar fuera de clase como pude y mejore mucho. Desgraciadamente, la maestra nunca me pudo decir por mi nombre, me decía "la güerita". Que si la güerita lo estaba haciendo mal y me exponía ante todo un grupo como de veinte chicas. Que si la guerita seguramente no tenía pies de bailarina de belly dance sino de ballet. Que si la guerita esto, aquello y la chingada. Pues la guerita no se puso lista en ponerle a la maestra límites y reportarla a dirección, simplemente dejó el belly dance. Y sí, hoy día me arrepiento de haberlo dejado porque me gustaba mucho y aunque tal vez no iba en un inicio con un perfil profesional, sé que sí hubiera tenido la enseñanza distinta ahorita podría defenderme en belly dance. De que hay maestros racistas y nefastos los hay. También hablan como si fuesen el personal de un mercado pero más rui...