Gustos finos
Uno puede tener a algún familiar cercano cuyo cumpleaños se acerca.
Te preguntas sí regalarás una blusa, una libreta, pero como de costumbre estás en una librería que ya parece tu segunda casa.
Al inicio, compras un libro que juras que no tiene y resulta que sí. Entonces haces el cambio por otro ejemplar y otro que te llama la atención a sabiendas que ambos no los tiene. Las terceras personas juegan a favor de un regalo para que no se repita. Sabes que los disfrutará porque desde niña veías que leía y conoces que tiene buenos gustos.
Terminas con Bradbury y Etgar Keret.
Alejandra Villa
Aleluca Villana

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