Violencia digital
La violencia ya también es digital, y no es nada nuevo.
Podemos tener amigos, que de repente, sin deberlas ni temerlas se enojan de la nada y nos escriben majaderías. En realidad, nos damos cuenta, que nunca fueron nuestros amigos.
No faltan los mensajes ofensivos por las redes sociales, e incluso hostigadores que no siempre deseamos y mucho menos merecemos.
El ciberacoso abunda, cuando dices no quiero parece que dices que quieres mucho más y ver el celular se puede volver incluso algo temible. Escuchar que llego un mensaje o una notificación puede ser señal de alarma para el cerebro de la víctima.
Los insultos han pasado de hombres amables en persona que son unos patanes por mensajes de texto.
El acecho a las redes, a nuestras publicaciones y hasta una falla ortográfica ya pueden generar discursos de odio que te dejan en shock.
También muchas mujeres criticandose por sí entre redes. Recuerdo una chica celotípica con cuyo novio yo me llevaba bien, me empezó a insultar hasta por pintarme de pelirroja. Me dijo que no era joven, ni virgen y empezó a delirar el libro "El Perfume". Al inicio me pareció chistoso, pero decidí bloquear después de un rato debido a mi seguridad personal. Me escribió por redes que me tranquilizará porque no me conocía en persona.
Lo peor es que yo salgo en redes con un tipejo con el que duré muy poco.
Mi foto con él en su coche está en redes como si fuésemos pareja sentimental aún cuando se tuvo que acudir incluso a MP en su momento y he tenido que mudarme varias veces por seguridad.
Incluso Morgana, mi gatita, tuvo que ser rescatada lo cual parece chistoso pero hace del asunto algo aún más grave.
El sol no se puede de ninguna manera tapar con un dedo.
Alejandra Villa
Aleluca Villana
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