Abusos de poder de muchos, no de machos.
Por motivos personales, como muchos hoy día, tuve que asistir con un "analista" y un médico. Lo peor es que tuve que tratar también con una mujer conflictiva relacionada con ellos, eso sí, al inicio encantadora.
Desgraciadamente, los abusos de poder empezaron y por más que luché siguieron ahí y seguirán ahí mientras no haya una toma de conciencia real. Al fin y al cabo vivimos en un mundo ruin, donde únicamente dinero y sexo cuentan.
El altruismo esta muy lejano para aquellos que vamos contra corriente defendiendo nuestras ideas hasta el mayor grado posible.
Redacté ante la CNDH un texto para notificar al analista, a una mujer muy pasada de lanza y al médico. Los hechos son reales, pero, ¿y la evidencia? Sin evidencia, y con gente sin civismo es mejor superar, no olvidar nombres pero sí seguir. Sé que si reportó, la CNDH sí puede hacer algo, pero mientras no tenga los elementos para probar gritos, insultos, malas caras, maltrato y abusos de poder será difícil que se me dé la razón y existan consecuencias.
El texto lo tengo guardado en Word porque una contra tres no puede hacer mucho.
Incluso escribí a la UAM Xochimilco respecto a su egresada, detallando brevemente la verdad y sin dejar de cuestionar la ética profesional de la involucrada. Sin respuesta alguna, únicamente silencio. ¡Valió madres!
No quiero que más gente se vea sometida a vejaciones, gritos y envidias así como a criticas hasta por teñirse el cabello. Paradójicamente, esa mujer que se burló de mi look al muy poco tiempo también se tiñó de pelirroja lo cual me desencajó en el instante. Era algo visible pero poco creíble, aunque sí denota una muy baja auto-estima de la señalada en cuestión y un componente corrosivo de envidia.
Contacté a alguien de mi total confianza que conozco desde hace muchos años. Le expuse la situación, me dijo que lo ocurrido era más allá de lo lamentable y que quisiera ayudarme de corazón, pero que sin pruebas llevamos todas las de perder. Mi abogado me dijo que mejor cortará lazos, que él me apoya sea cual sea mi decisión pero sin nada escrito ni grabado las cosas se complican mucho.
Se trata de la primera vez en mi vida que he dicho que una mujer es una puta. Jamás pensé llegar a decirlo, no es algo que suela ir conmigo porque me parece muy violento, pero por ésta vez los hechos hablaron por sí solos.
- "Tal vez meter denuncia sea más estresante cuando sabes que la gente no asume errores graves que afectan la salud física y mental de otros y nunca lo van a aceptar porque les vale madres aunque cobren por ello. Entonces vendrá más frustración para tí, Ale", me dijo mi amigo.
Por lo mientras, la injusticia opera, pero yo estoy continuando con mi vida antes de irme a largos juicios donde no puedo comprobar al 100 por ciento la falta de profesionalismo en algunas personas, su ira, su violencia, su misoginia y su envidia mezclada con amargura.
La distancia y el tiempo lo curan todo... Aunque eso si, sé con quiénes cuento y con quienes no.
Los hechos se superan, los nombres no se olvidan para futuras referencias.
Sí has pasado por negligencias médicas e impunidad es hora de que tal vez rompas el silencio, lo digas y sí tienes la evidencia ayudes a terminar con ello hasta llegar a las últimas consecuencias. De lo contrario, sí habla con tu gente de lo ocurrido y trata de advertir a la población civil tipos de prácticas que deberían estar prohibidas.
Tristemente, también están los que hasta ahora son confiables pero tampoco pueden estar en medio de todo el sistema en el que estamos todos metidos por desgracia. La corriente arrastra a buenos y a malos como un océano.
¡Don dinero manda y el muy posible sexo mueve montañas!
Alejandra Villa
Aleluca Villana
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