No es publicidad

No es que le esté haciendo publicidad a ningún restaurante, pero mi madre me invitó a comer a San Ángel y yo pedí agua. Pensé que llegarían con una botella de plástico de lo más equis, conocida y hasta aburrida. 
Sin embargo, llegó una botella de vidrio grande que me encantó, fue lo que más disfruté a pesar de que la comida estaba deliciosa y bien gourmet el asunto. 





 A disfrutar de una vida que nunca regresa. Cómo yo ya había dicho: "el tiempo no perdona"


Alejandra Villa

Aleluca Villana 

Comments

Popular posts from this blog

¡Qué psicoanalistas tan risibles!

"SeXXXiest y otros relatos".

¡Gente desinformada y sin cerebro!