¡Nos dicen putas!
¡Nos dicen putas!
Agradezco a los hombres que he escuchado decir que las mujeres son diosas para ellos, que se atreven a amar sin límites, a aquellos a los cuales algunas mujeres en su momento no supimos valorar, a aquellos que nos defienden y ayudan en situaciones difíciles, a aquellos que nos dicen por civismo con quien no salir sin pedir nada a cambio, a aquellos que me han sabido escuchar y aconsejar. Agradezco a los hombres que han sido sinceros y que aún valen la pena.
¡Gracias infinitas a los que han dado la cara por nosotras en momentos de indefensión!
¡Les agradezco enormemente de por vida sin olvidarlo!
¡Nos dicen putas!
-Nos dicen putas, a ellos cabrones.
-Nos dicen putas por darles el móvil o salir con ellos y también sino lo hacemos, igualmente nos adjetivan.
-Nos dicen putas si nos pagan, pero también si no nos pagan o si nosotras pagamos la palabra sigue ahí.
-Nos dicen putas si somos fieles o sino lo somos, da lo mismo, no dejamos de ser calificadas.
-Nos dicen putas si ganamos más que ellos y si ganamos menos pues entonces también lo somos.
-Nos dicen putas si aceptamos un noviazgo, si insisten y tampoco aceptamos seguimos siendo lo mismo.
-Nos dicen putas por no amarlos y aún más por amarlos, nunca dejaremos de ser señaladas.
-Nos dicen putas por envidia y hasta por admiración.
-Nos dicen putas por fáciles y aun mas por difíciles.
-Nos dicen putas por no ser vírgenes, siendo que, a las últimas, aunque las valoran más en un inicio a la larga no del todo llegando incluso a quejarse de que son malas en la cama y buscando amantes “putas” ya casados y con hijos. Por otro lado, existen los hombres que se ríen cuando una mujer a cierta edad sigue sin tener sexo con o sin amor.
-Nos dicen putas por estar en una relación abierta pero también en una relación formal.
-Nos dicen putas por estar solteras, con novio, casadas o divorciadas.
-Nos dicen putas por ser asexuales, sexuales o hipersexuales.
-Nos dicen putas tener una vagina, por haber nacido mujeres.
________________________________________________________________________________
Voy a tratar este tema con pinzas debido a la enorme delicadeza del mismo; lo que escribo aquí ha surgido a través de la observación, señalización a muchas mujeres incluyéndome a pesar de no haber hecho nada más que toparte con un hombre al cual le desagradas, a lo que he escuchado tanto de hombres como de mujeres y sin dejar de agradecer a aquellas y aquellos que han sido solidarios, desgraciadamente pocos, pero los hubo.
Evidentemente, por protección de datos de terceras personas y los propios no puedo dar nombres ya que sería muy arriesgado. Tristemente, vivir en México y no sufrir violencia de género es un privilegio que no creo que exista excepto casos contados.
En generaciones mucho más arriba a la mía vi muchísimo más amor en los matrimonios que conocí que en cualquier noviazgo hoy día. Algunas mujeres ya no pensamos tener pareja por decisión propia al igual que muchos hombres, lo cual es válido, tranquilizador y una deliberación tomada con la cabeza bien fría.
Hay gente que minimiza la violencia de género diciendo que siempre ha existido, punto para mí porque si viene desde el pasado entonces es un tema aún más grave para erradicar. Sin embargo, yo no presencie la violencia de género en generaciones arriba a la mía como la hay hoy, por lo cual creo que sí ha aumentado por millones.
Es horrible que a partir de las 8pm se oscurezca y te dé miedo ir sola a comprar un refresco a la tienda de la esquina y lo tengas que hacer rápido y sintiéndote insegura, quisieras llevar al menos un perro leal por si se te aparece alguien. Usar el metro para regresar de casa al trabajo es un peligro que las personas corren, hasta los hombres, ya no se trata únicamente de carteristas y robos, también se trata de golpes, ataques sexuales y hasta la muerte.
Las leyes mexicanas están tomando medidas drásticas y aun así no pueden frenar la violencia de género. Algunos medios sostienen que el feminicidio va a la baja, pero otros que va al alza de manera ruidosa. Quisiera creer en los primeros, pero los últimos parecen más objetivos.
A pesar de esfuerzos desesperados y leyes que nos protejan nos seguirán diciendo “putas” como mínimo, tanto hombres como mujeres. ¡La violencia social es terrible y la empatía no existe!
Dicen que quien se lleva se aguanta, pero a veces ni te llevas y ya tienes que aguantarte hasta por falsedad alejándote de ciertos entornos que eran sanos, pero por el machismo de un hombre ya no lo son. Es una cuestión de paz mental.
Lo más lamentable de todo es que la violencia a la mujer en México es también cometida por otras féminas hacia su propio género, aunque ya muchísimas se están involucrando como activistas.
Me interesa en específico decir que uno puede consensuar salir a conocer a una persona, ser o no su novia, tener o no relaciones sexuales, pero cuando el maltrato en cualquiera de sus formas no es consensuado debe tener consecuencias, excepto sí antes se aceptó y dialogó como en alguna relación entre sádico y masoquista por poner un ejemplo.
¡Desgarrador pero real!
Comments
Post a Comment