A-dicción

 

Hace unos momentos estaba fumando un cigarro y pensé a qué se debería que disfruto tanto consumir el tabaco, creo que es algo muy biológico y también un ansiolítico maravilloso cuando tienes que tratar con personas que piensan muy diferente a ti en todos los aspectos, lo cual lo encuentro a diario.  

Mi dicción no es buena, no soy del tipo de personas, que le gusten las entrevistas, los debates, las conversaciones exceptuando si son con gente conocida. De hecho, para “SeXXXiest y otros relatos” no di ni una sola entrevista en línea a pesar de que me pidieron muchísimas por las redes sociales.

¡Cuán arrepentida estoy ahora de mi timidez!     

Iba a hacer una presentación de un libro en persona, me decidí, pero un director de Cine me ghosteó desde semanas antes cuando yo ya estaba preparándome para poder dar un paso adelante y ni siquiera hubo cancelación, únicamente me ignoro por completo el hombre lo cual me desanimó muchísimo. Me proponía exponer mi trabajo en una cafetería y que yo invitará a todas las personas posibles, a lo cual solo invité a dos. Al director no le pareció que fuera a haber tan poca audiencia y tan poco consumo y no tuvo la cortesía de hacer la cancelación con unas pocas palabras a través de un mensaje de texto, lo cual me parece una tremenda grosería y bajeza, no sé, a veces pienso que el contenido amoral del libro también lo pudo haber alejado.

Las entrevistas en línea no existieron y la presentación fue una farsa de un cineasta al que bloqueé por falta de modales.  

Tuve un total miedo a exponerme a hablar de temas fuertes que rayan en lo perverso ya que incluso supuestos amigos se alejaron de mí debido al contenido de “SeXXXiest y otros relatos”, mi madre dijo que no creía como pude haber publicado “esas cosas”, pero afortunadamente, a un grupo de personas expertas en Psicopatología les agrado la obra que para ellos es una joya de la perversión, la creatividad y la imaginación unidas en breves pero muy intensos relatos.

“SeXXXiest” fue el relato más gustado por los hombres y “La Psicosis de los Camafeos” por las mujeres.

Mi dicción no es buena, me pongo nerviosa, por un lado, por el otro presentar personalmente temas que son considerados como tabús me desagrada porque mucha gente puede no respetar mis ideas y llegar hasta discursos de odio que están de moda hoy en día circulando por todas partes.

Mi forma de hablar es verdadera y muy malhablada desde hace muchísimos años y, por ende, señalada. Trato de ser amable con las personas, pero también suelo ser muy espontánea, natural y auténtica en responder, gesticular, entonar y decir las cosas lo cual me ha traído problemas con gente que ya no me busca por haber contestado con la realidad sin querer incomodar, pero mucho menos mentir. 

Según yo, mi dicción no tiene nada que ver con mi adicción, aunque ambas están relacionadas a la ansiedad.

En la escritura soy mucho más valiente, esa sí soy yo, un nombre poco conocido pero muy real. Una versión que muchos de mis conocidos no hubieran querido aceptar debido a la falta de convencionalismos.

Voy por un cigarro…

Comments

Popular posts from this blog

¡Qué psicoanalistas tan risibles!

"SeXXXiest y otros relatos".

¡Gente desinformada y sin cerebro!